Laura Las Delicias
Daniela las delicias de Maiky
canela-las-delicias-de-maiky

Divide et impera.

Algo gracioso sobre el plebiscito en Colombia es que divide a las personas entre los que sienten que el No representa a los valores de la derecha fascista y los que sienten que el Sí tiene tintes de izquierda comunista.
Es perfectamente entendible que esa idea surja en la mente de personas que nacieron en tiempos de la guerra fría, que fueron niños cuando sucedió la crisis de misiles en Cuba, que vivieron en tiempos en los que el mundo se dividía en dos bloques.

Pero ese ya no es el caso, la caída del muro de Berlín acabó con esa disputa. Ahora el último vestigio del comunismo es un país que no tiene un apoyo económico significante de parte los rusos y que atraviesa por una crisis ideológica en donde los burgueses se visten de mártires: Venezuela. Efectivamente, los tiempos han cambiado. Los chinos no son comunistas, el comunismo se trataba de cerrar las puertas del país y de avanzar desde una industria local sostenible, libre de alianzas con países capitalistas; y ese no es el caso de China, China es completamente global y su economía depende del libre comercio. Lo mismo sucede con Rusia, la cortina de hierro ya no es lo que solía ser. Los rusos son dueños de equipos de fútbol en Inglaterra e invierten en propiedades inmobiliarias en Miami... Eso no suena muy soviético.

Network, una de las mejores películas que haya visto en mi vida, lo sugirió y lo estableció hace 40 años: El mundo es de las corporaciones. De eso se trata todo, es un mundo que avanza hacia un sólo sistema y ese sistema es neoliberal: Libre comercio y privatización.

Si usted tiene menos de 25 años y no vio en TV la caída del muro de Berlín, usted debería entender que el mundo que a usted le tocó, no es el mismo mundo que le tocó a sus padres. Por lo tanto, tomar posturas del siglo XX como una división de bloques, le debería parecer algo perfectamente retrograda y hasta gracioso.
Negociar la paz no hace a Juan Manuel Santos una persona con posturas de izquierda, el hombre nació en una cuna de opulencia. Es el dinero lo que siempre ha movido a los oligarcas de esta nación, a ellos no les podría importar menos la paz. Nunca les importó.

La eliminación de las Farc es otro paso hacia la consecución de este sistema utópico neoliberal. Eliminar a las Farc solo asegura mayor inversión extranjera, que siempre fue el sueño de Uribe, vender el país a las corporaciones y privatizar absolutamente todo. Alguna vez leí que lo irónico de la Farc es que tenerlos en el monte es una garantía de tener guardabosques, las grandes empresas no se atrevían a poner un pie en un páramo lleno de secuestradores y voladores de torres de energía. Pero como también lo dije, no existe una carrera que no demande un eventual retiro. Los jefes de las Farc ya han visto a dos generaciones de guerrilleros morir en el monte sin gastarse su dinero en la civilización y a los 60 años, Timochenko e Iván Márquez, sienten que ya es hora de abandonar las posturas del siglo XX y de vivir tranquilos los 20 años de vida que les quedan.

Así que si usted es joven, deje de ver esta negociación como algo que afecta políticamente a su país y acepte que solo se trata de su gobierno buscando venderle más tierras a los chinos, americanos, brasileros y al que sea que muestre la pasta.

Sr. X.

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •   
  •  
  •  

Los comentarios están cerrados.