Laura Las Delicias
Daniela las delicias de Maiky
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Cual independencia ome

Yo no sé ustedes qué pensarán, pero a mí me parece una payasada celebrar la “independencia de Colombia”. ¿Independencia de qué?

En 1810 se desató una pelotera por un florero, porque los criollos estaban hasta los huevos de los españoles y ¡pum! Orquestaron una excusa y empezó con ganas la peleadera que culminaría con la declaración de la independencia de este país, por eso este jueves van a poner banderas en todas las ventanas y balcones (especialmente en las casas de los cincuentones en adelante), habrá desfiles muy rimbombantes y algunos se sentirán muy orgullosos de ser colombianos –ojo, ese día-.

No me malinterpreten, amo este país, con su locura, con sus caos, con su gente que no se entera de nada, con sus costumbres y toda esa idiosincrasia que nos caracteriza. Me siento feliz de haber nacido aquí, pero eso no me lleva a sentir orgullo ni nada parecido por una mal llamada independencia. No cuando hoy en día nos percibimos tan dependientes de otros gobiernos, personajes, corporaciones y familias poderosas.

Reconozco la valentía y el coraje de todos aquellos que lucharon y murieron por soltarnos del mandato de los españoles, de no haber sido por ellos seguramente las cosas serían muy distintas hoy aquí. Pero también reconozco que vivimos en un país dependiente, por ejemplo, de productos de importación, ridiculez que no me cabe muy bien en la cabeza porque es ilógico que un territorio basto con condiciones ambientales aptas para infinidad de cultivos, se deje meter ese golazo autodestructivo. Si no está de acuerdo, vaya fíjese cuántas marcas extranjeras de papas congeladas listas para freír venden en un supermercado y vaya fíjese las condiciones en las que viven los campesinos que cultivan las papas en este mismo país, es una vergüenza, una falta de respeto con ellos.
Otra de esas estupideces que no entiendo es esa manía de depender de un país (que ahora es una bomba de tiempo) como Estados Unidos, ¡pa’ todo!
Está como instalado en la mentalidad de los colombianos que lo del norte es mejor, “americano finísimo”, porque ¿a quién no le pasó que chiquito le traían un regalo de allá y se creía “el putas de Aguadas” y no se le aguantaba nadie la chicaneadera? Y ni mencionemos Europa, porque como Estados Unidos ya está muy trillado y allá va cualquiera, Europa es el nuevo modelo a seguir en todo, qué fastidio.

Vamos a ser independientes el día que entendamos que siempre deberíamos escoger producto colombiano por encima del extranjero y seamos consecuentes con ello, que por muy bonito que suenen los tratados de libre comercio no sirven sino para beneficiar a unos pocos y aporrear a nuestros propios productores. Por cierto, si usted no se entera, todos estamos relacionados y entre todos nos deberíamos cuidar, porque al resto del mundo le importa un carajo si aquí hay un paro camionero que hace que el mercado se ponga tan caro que la mitad de los colombianos no puedan ni comprar suficiente comida. ¿O es que usted le va a subir el sueldo a la empleada de su casa para que pueda ir a comprar los productos de la canasta familiar la próxima vez que haya un paro de esos largos, que uno hasta piensa en ajustar la dieta porque no alcanza para nada el salario?
La próxima vez que vaya a comprar cualquier cosa piense bien, si usted fuera productor o fabricante le gustaría que su propia gente lo apoyara, ¿no?

La independencia como la pintan me la lambo. Necesitamos construir y pegarnos firmes de nuestra identidad, está bien enriquecernos con costumbres y filosofías diferentes a las nuestras porque así podemos crecer, pero nos falta mucho. Nos falta defender lo nuestro (hasta la música, la ropa, los productos), nuestra gente, nuestras empresas, nuestros productores, nuestros agricultores, nos falta ponernos a nosotros mismos por encima de lo extranjero, por muy bonito y atractivo que sea vea todo en las vallas y comerciales.

Porque ningún extranjero va a venir a salvarnos resolviendo las peloteras que se arman aquí por dejarnos culiar del gobierno, sus tratados con el resto del mundo, las multinacionales y sus ofertas ridículas, yo si prefiero colombiano, siempre que pueda, para todo lo que pueda.

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