Laura Las Delicias
Daniela las delicias de Maiky
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El riesgo de ser educados por “maricas”

Eso de tener hijos es una decisión importante en la vida de muchas personas, conozco parejas que han aplazado esta decisión por años, privilegiando sus carreras profesionales y situaciones que les generan placer como viajar o poseer vehículos y viviendas de alto costo. Por otro lado existe un alto número de personas que centran su vida de pareja en el cuidado y crianza de los hijos, como eje central de su proyecto de vida está educarlos, verlos crecer y todas esas cosas.

La posibilidad de procrear es un privilegio dentro de la raza humana. Hablo de privilegio porque puede darse solo en determinadas condiciones, las cuales exigen la existencia de un macho y una hembra que se encuentren en edad para reproducirse y que gocen a plenitud de sus facultades para hacerlo, además que efectúen encuentros sexuales en alguno de los momentos en los que el ciclo reproductivo de la hembra permite la procreación.

No todas las parejas humanas gozan de este privilegio, existen algunas en las que el macho o la hembra no cuentan con las capacidades requeridas para procrear, otras que no se encuentran en edad reproductiva, otras que simplemente no cuentan con suerte para atinarle a los ciclos reproductivos y por último existen parejas que no están conformadas por macho y hembra. A esas últimas parejas que están impedidas para tener hijos propios y al riesgo de que las mismas adopten, eduquen y vean crecer menores como sus hijos, referiré el resto del texto.

No es natural, de eso estoy completamente seguro. La naturaleza no permite que dos machos o dos hembras se reproduzcan entre sí, también se dice que esta condición de anti naturalidad generaría problemas en el caso de un niño adoptado, que este sufriría la burla y múltiples traumatismos físicos y psicológicos posteriores a esta. Esta condición de anti naturalidad y de burla me hizo reflexionar, a partir de ella me permito proponer una ley que proteja los derechos de los infantes que están por venir, para que estos crezcan libres de traumas, exitosos y sobretodo pulcros, sanos y santos.

El primer punto de esta ley tipifica las condiciones naturales y de salubridad que debe tener un sujeto para la procreación, en todos los casos los sujetos que quisieran engendrar deberían pasar por un minucioso examen de salud física y mental, el cual determine que nunca han sido portadores de enfermedades congénitas, estas enfermedades son hereditarias y en caso tal de permitir que estas personas procrearan estaríamos vulnerando el derecho a la salud del menor, por supuesto también quedarían excluidos todos aquellos que hubiesen sufrido enfermedades de transmisión sexual.

Estarían imposibilitados para la procreación, también quienes no contaran con cuerpos 100% naturales esto sacaría de la lista de habilitados para la reproducción a todas aquellas personas que se hubiesen sometido a procedimientos estéticos. Silicona en el busto, en la cola y todo tipo de prótesis no estaría exenta pues estos no son procedimientos naturales, con los cuales estamos contrariando la voluntad de Dios. Además estos procedimientos estéticos lo que hacen es ocultar lo poco agraciadas que son muchas personas lo cual engendraría hijos de igual manera poco agraciados. Estoy seguro de que si el niño tuviese la oportunidad de escoger no optaría por padres feos, esto lo afectaría de dos formas, padres feos solo pueden engendrar hijos feos y esto lo afectaría emocionalmente y en su relacionamiento con el mundo además del matoneo que recibiría por tener padres feos y por ser feo ¡Seria inhumano! Los feos también estarían imposibilitados para reproducirse, así estuviesen operados.

El hecho de pensar que personas gay eduquen hijos, los cuales obviamente serían homosexuales, también me hizo ir más allá. Es apenas obvia la certeza de la anterior afirmación, pero tenemos que tomar medidas no solo contra la proliferación de los gays, sino también contra la propagación de la delincuencia, por tal razón propongo que a toda persona que haya cometido una falta contra el buen comportamiento, la moral y las buenas costumbres, le sea reprimida la posibilidad de procrearse. Es por esto que si usted debe partes en el tránsito, ha dado mordidas, ha sido corrupto, ha robado o simplemente ha sido investigado por alguno de estos actos, no debería ni podría procrearse. Imagínese usted unos Nulecitos, unos Samuelitos, unos Don Bernitas, unas Yayitas reproduciéndose a diestra y siniestra.

Para finalizar, en un pequeño momento de sensatez creo que el menor riesgo que corren nuestros niños es el de ser educados por “maricas”. Ya hemos visto las consecuencias de dejar que la calle, la televisión, las drogas y el dinero sean el principal referente educativo que tienen nuestros menores, esperemos que los futuros padres, sin importar su condición o preferencias sexuales, sepan acompañar a sus hijos en su proceso formativo.

por @jucaroj

Reiteramos el sarcasmo en el 90% del texto

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